Capítulo 125

¿Oíste eso, Luis? ¡Mi hermano está a salvo! —le dije y lo abracé.

—Estoy tan feliz. —Luis sonrió y apoyó la cabeza en mi estómago—. Me cuesta abrazarte. —Rió.

Tenía mis dudas sobre si Isabel lograría liberarlo, pero lo hizo. No tener que preocuparme por Bob había disipado la sensación de asfixia que...

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