Capítulo 182

—¿De verdad puedo visitarlo? —preguntó Darío—. No se me dan bien los cadáveres.

—¡Oye, cuida tus palabras! —lo regañé. Casi sonaba como Marcelo—. Vicente no está muerto. Probablemente también nos oiga, así que cuida tus palabras cerca de él.

—Entendido, lo siento —dijo Darío—. Das miedo cuando te en...

Inicia sesión y continúa leyendo