Capítulo 27

—Paz, múdate conmigo —dijo, casi como una demanda. Sus palabras me sorprendieron. ¿Cómo alguien podría cambiar de opinión tan rápido?

—¿Estás borracho? —le pregunté, sintiendo cómo la ira se apoderaba de mí. Esta vez no iba a caer en ninguno de sus estúpidos juegos o falsas promesas.

—No, pero no qu...

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