Capítulo 365

Cerré los ojos, deseando que apareciera un ángel, y eso fue exactamente lo que sucedió cuando Javier irrumpió por la puerta.

—¡Cristian, para! —Se abrió paso entre los cristales, sin aliento. Miré la navaja que llevaba en el bolsillo trasero, preguntándome si Cristian y Darío, que solo estaban pendi...

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