Capítulo 21

Punto de vista de Angus

—Buenos días, Angus —dijo ella suavemente, su voz como seda, impregnada de algo siniestro.

Me incorporé en la cama, mi pulso latiendo con tanta fuerza que parecía querer estallar. —¿Qué demonios haces aquí? —Mi voz sonó áspera, y mi cabeza era un torbellino de confusión.

L...

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