Capítulo 35

El aire frío me golpeaba la cara mientras corría fuera de la mazmorra de Crosswood con mis botas en las manos, mi corazón latiendo más fuerte que el furioso gruñido de Angus que resonaba detrás de mí. Mis pies descalzos golpeaban la tierra húmeda, mis pulmones luchaban por aire. No podía permitirme ...

Inicia sesión y continúa leyendo