Capítulo 90

La noche finalmente se había calmado. Las risas y la música se habían desvanecido en el viento, dejando solo el sonido distante de los grillos de fondo. El brazo de Hunter estaba alrededor de mi cintura mientras nos dirigíamos hacia adentro. Su presencia era reconfortante, un escudo contra las emoci...

Inicia sesión y continúa leyendo