El café y la bestia

Me senté de golpe, jadeando por aire y aún excitada. ¿Es un sueño? ¿O realidad? ¿En qué debo creer ahora? Lágrimas de frustración comenzaron a correr por mi rostro mientras la confusión y la ira giraban en mi cabeza. Tenía mil preguntas antes del sueño, pero ahora tengo un millón listas para estalla...

Inicia sesión y continúa leyendo