Confesándole a Damien

—¡No sé por dónde empezar!—suspiré, sentándome en uno de los bancos que Damien había vuelto a colocar. Emily se sentó a mi lado y Damien se sentó frente a nosotras.

—Ella no es una bruja normal, desde los seis años ha tenido visiones, pero no eran claras. Sin embargo, ha estado viendo a un hombre e...

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