Capítulo 28

Caminé con pasos pausados, confiado. Mi rostro era estoico, no se podía detectar ninguna emoción, me aseguré de ello. Llegué a mi trono y me acomodé antes de mirar a mis súbditos. No sé por qué todavía los llamo súbditos, la mayoría de ellos son traidores. Dejémoslo en súbditos por ahora, ya que no ...

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