CAPÍTULO TREINTA Y DOS

Todavía podía sentir el sabor metálico de la sangre que llenó mi boca el día que vi ese artículo. Mis sentimientos eran una mezcla entre traición y venganza. Traición porque sentía que la mujer a la que amé para siempre y nunca dejé de amar, incluso cuando se fue, podía hacer lo que el artículo decí...

Inicia sesión y continúa leyendo