Capítulo noventa y tres

Gabriel

—No hagamos esto esta noche—murmuré, moviendo la cabeza—. Es el cumpleaños de papá.

—Solo quería decir... felicitaciones—dijo Giancarlo.

—¿Por qué?—mi voz sonó sospechosa.

—Le descongelaste el corazón a la princesa de hielo—sonrió—, y finalmente lograste convencer a Lucille de firmar los ...

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