Capítulo Cien

Arian

—Tiene una pistola—. La voz en mi cabeza susurraba con miedo. —Tiene una maldita pistola—.

El sudor frío empezó a cubrir mi rostro, y cada respiración se sentía como una batalla. Mi pecho se apretaba dolorosamente, y no podía dejar de pensar en cuánto odiaba las armas—odiaba verlas, odiaba e...

Inicia sesión y continúa leyendo