Capítulo ciento cuatro

Gabriel

Parado en los escalones inferiores de la iglesia donde mis hermanos habían sido bautizados, me inundaron los recuerdos, y esos recuerdos me hicieron sonreír. No había planeado venir aquí hoy; solo había decidido conducir por la ciudad para ver lugares antiguos, y de alguna manera, termin...

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