Capítulo veintitrés

Raine conducía con emoción, cuidadoso pero superando el límite de velocidad mientras se deslizaba entre el tráfico como si fuera algo natural, con Gabe animándolo desde el asiento del pasajero.

—Ni una palabra de esto a mamá, ¿de acuerdo? —dijo Raine a los gemelos, mirando por encima del hombro.

—...

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