Capítulo treinta y seis

Las fiestas nunca habían sido lo mío. Desde que tengo memoria, prefería mantenerme al margen, encontrando consuelo en un rincón aislado mientras observaba a los demás mezclarse y bailar. Esta fiesta no era diferente de las que me había visto obligada a asistir con Rafael. La única ventaja era que, e...

Inicia sesión y continúa leyendo