18. Otro significativo

Alex me dejó en la oficina, donde valientemente me acompañó hasta la puerta de mi despacho, luego me besó de despedida frente a todos. Un beso de esos que te dejan sin aliento, con lengua y gemidos incluidos.

¡Maldita sea! Realmente estaba marcando su territorio.

Francois estaba de permiso, pero s...

Inicia sesión y continúa leyendo