32. Dándole un sí.

Me desperté llorando de dolor, estaba sollozando. Alex se despertó de inmediato y me dio agua y los analgésicos, los tomé e intenté volver a dormir, pero no pude.

—Tengo hambre, cariño, necesito cenar, que me disparen me da hambre—. Se rió y me dijo que me quedara quieta. Pero estaba aburrida, así ...

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