17. Masaje Hentai II

Kenji ni se molestó en desnudarse.

Con una mano, tiró del cordón de sus pantalones de lino, bajó la cintura lo suficiente y su polla saltó libre: corta pero gruesa, ligeramente curvada hacia arriba, con venas pulsando como si tuvieran su propio latido.

Los ojos de Aiko se abrieron de par en par, s...

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