26. Querida hermanastra V.

Aproximadamente una hora después, llegaron a una parada polvorienta. Mark se estiró mientras apagaba el motor.

—Bien, gente. Diez minutos. Estiren las piernas, tomen un refrigerio. Claire, ¿quieres algo de las máquinas?

Claire sonrió, desabrochándose el cinturón de seguridad.

—Coca-Cola Light, ca...

Inicia sesión y continúa leyendo