32. Mi mejor amigo, el padre IV

La ducha de abajo corría hirviendo, el vapor llenando la cabina de azulejos como niebla en un día de invierno.

Noah estaba bajo el chorro, dejando que quemara el sudor y el semen de su piel, repasando cada segundo de Jaxon follándolo sobre el banco. Su trasero aún palpitaba, un dolor delicioso que ...

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