24. Anhelando a la hermana gemela de mi esposa III

PUNTO DE VISTA DE ALEX

—Se siente… tan mal —jadeó Sarah—. Pero tan jodidamente bien…

Su voz se quebró en un gemido desesperado cuando la embestí por detrás, mi verga estirándole la concha empapada.

Emma, todavía tirada en el sofá con las piernas bien abiertas, observaba con ojos hambrientos.

Ver...

Inicia sesión y continúa leyendo