93. El juguete de la madrastra IV

Punto de vista de Dan

—¡Oh, sí, mamá! —gimo en voz alta, con la voz áspera y desesperada.

—¡Ahhh, joder! ¡Sí! ¡Mamá!

Ella se queda inmóvil.

Se le abren mucho los ojos y el cuerpo se le pone rígido encima de mí. No se mueve, no habla. Solo se me queda mirando desde arriba, con una expresión ilegi...

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