Capítulo 26

Lucinda empujó la puerta de la Mansión Douglas. Las luces de la sala todavía estaban encendidas.

Valencia estaba sentada en el sofá, sosteniendo una taza de té que ya se había enfriado. En cuanto oyó la puerta, se puso de pie; su expresión ansiosa se transformó al instante en alegría cuando vio a L...

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