Capítulo 7

Los ojos de Diana se iluminaron al instante. Corrió hacia él y le agarró el brazo a Reginald, con la voz apenas capaz de contener la emoción.

—¡Reginald! ¡Por fin llegaste!

Reginald bajó la mirada hacia su rostro, con el ceño frunciéndose de forma casi imperceptible.

No habló. Simplemente retiró ...

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