XIII

Perdí la conciencia por unos segundos, y luego los pedazos rotos se volvieron a juntar. Abrí los ojos, mi pecho aún subiendo y bajando por la oleada del orgasmo que él me había dado. Mis ojos parpadearon descontroladamente, mi cabeza se movía de un lado a otro. Miré al hombre que se giró hacia mi la...

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