Capítulo 102 Epílogo [2]

El sol de Marsella no era como el sol de casa. Era un disco de oro pálido que se filtraba a través de la calima salada del Mediterráneo, iluminando las fachadas desconchadas del Vieux-Port con una belleza melancólica que Lucía Zimmermann —ahora conocida como Claire— aún no terminaba de asimilar. Hab...

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