Capítulo 88 33

El refugio de Javier Cooper olía a café amargo, ozono y a la humedad estancada de un sótano que nunca había visto la luz del día. Las paredes estaban cubiertas de monitores que parpadeaban sin descanso, mostrando un mundo en llamas que Lucía Zimmermann ya no reconocía como suyo. En cada pantalla, el...

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