Capítulo 23

Cuando Olympia, mi hermanastra menor, tuvo la edad suficiente para entender que yo era diferente, solía colarse en mi habitación tarde en la noche, quedándose en la puerta, curiosa y asustada. Tan pronto como abría los ojos y la notaba, ella gritaba y salía corriendo.

En la primera mañana en mis nu...

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