Capítulo 27 La verdad que ahoga.

Lina estaba sentada en el borde de la cama, en la penumbra de su habitación. La lámpara del buró apenas iluminaba su rostro, pero era suficiente para ver las lágrimas que caían sin control por sus mejillas. Tenía la mano vendada apoyada sobre las piernas, y con la otra se cubría la boca para ahogar ...

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