Capítulo 29 El juego del destino.

Lina estaba de pie junto a la puerta del consultorio, con Tiago de la mano. El niño jugaba con el botón de su camisa, ajeno a la tensión que flotaba en el aire. Luis se acercó a ella y le habló en voz baja, con una sonrisa tranquila que no lograba ocultar del todo la preocupación en sus ojos.

—Lina...

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