Capítulo 31 El primer día de escuela.

Lina se sentó en el borde de la cama de Tiago. El niño estaba despierto, jugando con su tablet, con el cabello alborotado y una sonrisa tranquila. Ella lo miró durante un momento, sintiendo que el corazón se le llenaba de una mezcla de amor y nerviosismo.

—Mi amor —dijo Lina, con voz suave—. Tengo ...

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