Capítulo 35 Lo que quedó entre nosotros

Valeria se quedó profundamente dormida en cuestión de minutos. Su respiración se volvió lenta y regular, el cuerpo todavía sudoroso y relajado contra las sábanas revueltas. El cabello le caía desordenado sobre el rostro y un hombro, los labios ligeramente entreabiertos, las piernas todavía entreabie...

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