Capítulo 34

A L E X

Aprieto los dientes, tratando de forzar mi enfoque de vuelta al presente, pero la presencia de Matteo Rossi persiste, haciendo imposible pensar con claridad. Puedo sentir sus ojos sobre mí, el peso de ellos, como si me estuviera provocando, esperando a que pierda el control. Pero no pue...

Inicia sesión y continúa leyendo