Capítulo 40

A L E X

Lo suelto, pero solo porque necesito respuestas. —¿Qué hacías aquí, Rossi?

Se encoge de hombros con indiferencia, como si no acabara de tener mis manos alrededor de su cuello. —Vine a ver a Grace.

El solo nombre me enciende, y me doy cuenta de cuánto odio la forma en que la llama 'Gra...

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