Capítulo 3 Veneno

Callum.-

—  Si sigues destruyendo el mobiliario tendré que empezar a facturártelo, hermano – escuché la voz tranquila de Brooks desde la puerta.

Es mi mejor amigo, socio y el único hombre en el que confiaba en todo el maldito holding Astor.

Me miraba con preocupación entrando a la oficina, acercándose a la barra y sirvió otro vaso de whisky sin inmutarse por los destrozos que había causado.

—  No quiero tu maldito sarcasmo hoy, Brooks –gruñí, arrebatándole el vaso y tomándolo de un solo trago –ella lo hizo… estaba ahí… con él.

Brooks suspiró, recostándose contra el escritorio, su faceta de bromista muy típica de él se había esfumado.

—  Callum, sé lo que viste, pero me cuesta creerlo. Conozco a Luna, no encaja en el perfil de mujeres que se acuesta con alguien por dinero menos con tu padre.

—  ¡Pues rompe el perfil, porque la vi desnuda en esa cama! –Rugí golpeando el escritorio–, ella ni siquiera trató de negarlo, solo se quedó ahí mirándome en shock al ver que la descubrí y mi propio padre él sabía lo que ella significaba para mí… no le importó una vez más me demostró que como hijo nunca le he importado.

Las puertas de la oficina se abrieron de golpe interrumpiendo nuestra tensa conversación.

Era Bárbara Crawford, la hermana menor de Luna.

—  Callum, Dios mío acabo de enterarme de todo lo que pasó –Bárbara corrió hacia a mí envolviéndome en un abrazo que no respondí –Siento lo que te hizo mi hermana, no puedo creer que Luna haya sido capaz de caer tan bajo ella… siempre fue la hija perfecta y correcta de la familia… me rompe el corazón ver que te hizo esto.

Brooks la miró de reojo, sus cejas arqueándose en un gesto de desconfianza.

—  ¿Cómo te enteraste tan rápido, Bárbara? –preguntó mi amigo con un tono peligrosamente educado.

—  Gabriel se presentó con Luna en nuestra casa, informándole a mi padre que él y ella se van a casar y mi hermana aceptó.

La revelación me golpeó el estómago como un mazo. ¿Casarse?

Una risa amarga y desquiciada escapó de mis labios.

El amor, nuestras entregas, los recuerdos besándonos bajo las estrellas… todo se pudrió dentro de mí en ese instante.

—  ¿Así que ahora se quiere convertir en mi madrastra? –susurré, mis ojos inyectados en sangre fijos en la nada–. Perfecto.

Me giré hacia Bárbara, tomándola de la cintura en un movimiento brusco haciéndola soltar un jadeo de sorpresa.

La miré fijamente, tenía cierto parecido con la mujer que me acaba de romper el corazón sin embargo no la superaba en belleza.

—  Bárbara ¿Quieres casarte conmigo? –pregunté con una voz carente de emoción.

—  ¡¿Te volviste loco?! –escuché a Brooks replicar, pero lo ignoré.

—  ¿Callum que dices? Hace nada eras el novio de mi hermana –respondió sorprendida, pero había un brillo de satisfacción e ilusión en sus ojos.

—  Sé cómo me has mirado todos estos años ¿Lo quieres o me comprometo con otra? Tu padre está en la ruina y sé que te gusta la buena vida ¿La quieres?

Lo pensó solo por unos segundos.

—  Sí, acepto ser tu esposa.

—  Entonces mañana mismo anunciaremos nuestro compromiso.

Desde el fondo de la oficina, mi mejor amigo negó con la cabeza y su rostro estaba lleno de decepción.

Bárbara se fue prácticamente saltando en una pata, emocionada por mi propuesta.

—  Estás cometiendo el peor error de tu vida, Callum entiendo que estés despechado, pero eso y la venganza solo te van a destruir a ti mismo –advirtió en voz baja.

—  Yo ya estoy destruido, Brooks aquí –señalé el lado izquierdo de mi pecho–. Ya no queda nada, solo es un músculo latiendo por inercia, si Luna fue capaz de engañarme con mi propio padre ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo con su hermana? –expresé con descaro.

—  Te vas a atar a una mujer que no quieres, tal vez si dejas que Luna se explique.

—  ¡NO! –el grito retumbó en las paredes –si la hubieses visto como yo la vi, las palabras hubieses sobrado, tú elegiste terminar con tu novia de la secundaria solo porque le guiñó el ojo al capitán del otro equipo ¿Cómo te atreves a decirme que la deje que explique, qué? sobre su piel, habían marcas rojas recién hechas y ella intentó ocultármelas, pero yo las vi, las vi Brooks.

Mi voz se quebró finalmente, pero me negaba a derrumbarme por alguien que no me había valorado.

—  Y mira ahora se va a casar con mi padre, tal vez ese siempre fue su plan desde el principio solo que se abrió camino por medio de mí y solo se aburrió.

—  No creo que ella sea… –casi fulmino a Brooks con la mirada obligándolo a quedarse en silencio.

—  Todas las pruebas la acusan, todas, pero si cree que va a vivir feliz con todo el dinero de mi familia está completamente equivocada porque no sabe lo que le espera, mi compromiso con su hermana solo será la punta del iceberg.

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