26

Oh Dios. Jonathan. Jonathan va a saber quién soy. Si no lo sabe ya, lo sabrá pronto. Trago el sabor amargo de la bilis.

—Cuando papá vuelva de su luna de miel, empezaré a hablar bien de ti, preparando las cosas poco a poco—. Mi voz suena débil a mis propios oídos, la mentira sabe a ceniza en mi len...

Inicia sesión y continúa leyendo