ENGAÑÓ A LA JUSTICIA

PUNTO DE VISTA DE SOMPONG (Edad 35):

El aire en la comisaría era venenoso. Cada tic del reloj era una acusación. La caza de fantasmas de ayer en la sala de interrogatorios —la confesión imposible, las deducciones escalofriantemente precisas del chico— había dejado un residuo, un zumbido eléctri...

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