DESAPARICIÓN DE LA ESPERANZA

La puerta se cerró con un clic.

Ese sonido suave y mecánico me golpeó más fuerte que un grito. Mamá solo había salido por un minuto, yendo a casa a cocinar mi comida favorita porque finalmente había despertado, pero el silencio que dejó atrás no estaba vacío. Era pesado. Presionaba contra las pared...

Inicia sesión y continúa leyendo