LA ILUSIÓN DE CONTROL

PUNTO DE VISTA DE AMBER:

La podredumbre del Kae Bon se me pegaba al paladar: calcárea, metálica, con sabor a óxido y tierra removida. Era asquerosa, me revolvía el estómago, pero aun así seguía arrastrándome la lengua por los dientes. Quería recordar esa arenilla.

Tragarme aquella piedrita mal...

Inicia sesión y continúa leyendo