UN DEFECTO EN LA OBRA MAESTRA

PUNTO DE VISTA DEL ADMIRADOR POSESIVO:

La única luz en la habitación provenía del monitor, un resplandor frío sobre mi rostro. Cada superficie, un santuario para él. Fotos por todas partes—sonriendo, pensando, riendo—pegadas en las paredes, rotando en las pantallas, esparcidas por mi escritorio...

Inicia sesión y continúa leyendo