UN CRIMEN PRESTADO

PUNTO DE VISTA DE THYME (18 años)

Lo primero fue el pitido. Constante. Molesto. Contando algo. ¿Mis latidos? ¿Los segundos que me quedaban?

Y el olor… limpio, penetrante, como de hospital. Me quemaba el fondo de la nariz, un olor químico con muerte dentro. Tenía los ojos cerrados, sellados, pe...

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