EL PUNTO DE NO RETORNO

Las puertas giratorias emitieron un siseo. Un fantasma de un recuerdo me golpeó en el momento en que entramos.

El vestíbulo olía a hierba de limón, ese mismo frío acondicionado. El murmullo bajo de otros huéspedes. Se sentía como si hubiera pasado una eternidad, pero estaba justo aquí. Un eco de un...

Inicia sesión y continúa leyendo