Capítulo 135

~TORIN~

La primera regla del trabajo de asignación era esta: nunca asumías que tu propio bando estaba limpio. Lo aprendí temprano. No de los manuales de entrenamiento o de las salas de briefing, sino de observar a buenos hombres justificar malas decisiones porque creían que la misión los perdonaría...

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