Capítulo 159

TORIN

Pasé una pierna por encima del asiento de la moto y me quedé ahí sentado medio segundo más de lo necesario, las manos sobre el manillar, las botas firmes sobre el pavimento manchado de aceite. La luz del motel parpadeaba encima de mí. Siempre parpadeaba, como si hasta la electricidad supiera ...

Inicia sesión y continúa leyendo