Capítulo 206

El brillo repentino de un par de faros me golpeó con fuerza.

El resplandor me quemó la vista, obligándome a entrecerrar los ojos mientras el instinto se activaba más rápido que el pensamiento; alcé la mano demasiado tarde para bloquear lo peor y el blanco lo inundó todo.

Me cegó y aplanó el mundo ...

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