Capítulo-48

A la tarde siguiente, llegué al bar lo bastante temprano como para encontrar a Jess intentando mover una de las mesas él solo.

Me detuve en el umbral y lo señalé.

—No.

Jess se quedó inmóvil, con ambas manos sobre la mesa.

—Ni siquiera hice nada.

Dejé mi bolso detrás de la barra.

—Estás a punto...

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