Capítulo 50

A la tarde siguiente, me desperté y encontré otro mensaje de Lucien esperándome en el teléfono.

NUNCA ME DEJAS TERMINAR.

Me quedé descalza en la cocina, con el café a medio camino de la boca, y lo miré fijo, sopesando las respuestas que esa frase invitaba antes de decidir que el silencio era m...

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