Capítulo 4 Capítulo 2
—De acuerdo. —Habló antes de que el hombre pudiera decir palabra. —Después de todo, Vaden será mi compañero.
—Quiero seriedad en el trabajo. —Sentenció con firmeza. —De lo contrario los echaré a los dos y a ti te desheredaré. —Tristán se levantó de su puesto con una sonrisa en sus labios.
—Tranquilo padre, sabes que soy muy profesional. Estaré esperando a mi compañera y no te preocupes, la trataré muy bien... —Sin borrar su sonrisa salió del despacho de buen humor.
—Por supuesto que serás profesional. —El hombre también sonrió, pero con tintes de victoria.
Los nervios de Pandora crecieron cuando no aparecía en las listas, las posibilidades de hacer sus prácticas en las corporaciones Bannister eran casi nulas. Junto a ella hay tres estudiantes realmente buenos y con padres poderosos.
—De acuerdo, nos quedan solo dos empresas y entre ellas el sueño de cualquier profesional. —El profesor miró la lista y sonrió. —Pandora Radcliff. —La aludida dejó de respirar al escuchar su nombre, la decepción fue cubriendo su gesto, sabía que no podía competir con personas adineradas, ¿En qué estaba pensando? —Usted ha sido elegida para hacer sus prácticas en las corporaciones Bannister. —A medida que el profesor habla, su corazón tomaba un nuevo ritmo. —Con posibilidad de quedar trabajando en el lugar. —Los aplausos no se hicieron esperar. Pandora es un misterio para todos en su clase, pero eso no le quita el buen compañerismo y el aprecio que todos le tienen.
—Buena elección. —Sonrió una de las chicas que competía con ella por el puesto.
—Demuestra de que está hecha esta universidad. —Todos apoyaron el comentario.
—Felicidades, Señorita Radcliff, espero verla pronto representando a Panamá en las grandes ligas.
—Gracias a todos, haré lo posible para que así sea. —Como siempre, controló sus emociones y no demostró demasiado.
—Bien jóvenes, es hora de que se marchen, los dos últimos saben a qué empresa deben ir. Desde hoy inician sus prácticas, mucha suerte a todos y todo el éxito del mundo. —Todos tomaron sus cosas y salieron del salón.
Pandora miró su móvil y antes de marcar el número de su amigo, se detuvo. Ya le daría la buena noticia cuando llegara a casa, no le quitaría el sueño de la emoción.
Al contrario de sus compañeros que tienen autos, ella se fue a la estación de autobuses para encaminarse a su destino. Es bastante lejos y un poco complicado llegar, pero nada de eso importa, ganó el puesto y está feliz por ello.
Vaden miró su reloj y después a la puerta, el retraso de la chica se hace cada vez más grande y más desesperante para él.
—Señor Newman, ¿Aún esperando? —La secretaria le sonrió al verlo tan serio y mirando a la puerta.
—Sí, al parecer trabajar en las corporaciones Bannister no es suficiente incentivo para llegar a tiempo. —La chica río divertida.
—Puede ser aplastante saber que trabajarás para una importante empresa, no los culpo. —Pandora bajó del taxi casi arrepintiéndose, un poco más y se queda sin pasaje para volver a su casa.
Mirando el imponente edificio con grandes pantallas mostrando el trabajo y la dedicación que se encuentran en la corporación, entró al lugar quedándose totalmente alucinada.
Todo es blanco e impecable, el lugar es enorme y por donde se mire se ven batas blancas, pequeños robots siguiendo a trabajadores y toda la tecnología en general la dejó sin habla. —¿Señorita Radcliff? —Vaden se acercó y sonrió por su gesto confuso. —Sabía que venía y además fue escaneada al entrar. —Le mostró una pantalla justo arriba de la puerta con su foto y una leve información de ella gracias a la universidad que facilitó la información.
—Jesús bendito. —Soltó la frase favorita de su amigo en un susurro de incredulidad.
—¿Me acompaña? —Vaden le mostró el ascensor de cristal manipulado por un bots. —Tranquila, puede dejar ver su emoción, todos pasamos por esto. —Mintió, él creció prácticamente en uno de esos laboratorios.
—Tranquilo, no me pondré a gritar. —Bromeó para desviar su interés.
—Vaya, me has matado la ilusión de sopetón. —Río discretamente.
—Suelo ser así de cruel. —Vaden agrandó su sonrisa, amará trabajar con esa chica, ya lo ve venir.
—Este es nuestro piso. —Bajaron del ascensor y la impresión de Pandora no pudo ocultarse al escuchar al bots despedirse de ambos. —Encontrará bots en todas las esquinas, pero tranquila, no son tan desarrollados como piensa. Así que por ahora no tendremos a un Terminator y tampoco un armagedón. —Bromeó provocando la risa en ella. Abriendo la puerta más cercana, la invitó a pasar. —Justo aquí trabajará usted. Creando, inventando y modificando.
—Vaden. —Tristán se acercó a su amigo, él sabía cuál era el plan de su padre y calló como un traicionero.
—Señor Bannister. —Saludó a su amigo con un gesto de cabeza, tratando de ignorar su seriedad. —Ella es Pand...
—Sé perfectamente quien es. —Lo cortó irritado.
—Bien, entonces sabe que ella será su compañera. —Pandora alzó las cejas, ¿Trabajará con el hijo del dueño? Eso no se lo esperaba.
—¡Una practicante! —Expresó molesto dejándola descuadrada. —¡Me han asignado a una practicante como compañera! —Pandora se mantuvo seria, quieta en su lugar, observando la escena.
—Es la mejor de su clase y de toda la promoción en general. Está por graduarse con honores en una de las mejores universidades del país. —Vaden trató de calmarlo.
—Sí, gracias a una beca. —Reclamó con amargura.
—Y eso debe explicarle lo excelente que soy. —Los dos hombres miraron a la chica que se había mantenido en silencio. —Señor Bannister, le permitiré que se enoje por tener a una practicante como compañera de equipo, pero lo que no le voy a permitir es que critique mis estudios y como conseguí hacerlo. —Tristán la miró incrédulo.
—¿Estamos hablando contigo? —Preguntó con crueldad, pero Pandora no se inmutó.
—No, pero está hablando de mí y no permitiré que me trate de esa manera sin antes evaluar mi capacidad. —Lo miró con firmeza y su determinación divirtió a Vaden. —Soy totalmente capaz de trabajar a su lado y le aseguro que pudo rebasar su nivel de expectativas. —Tristán quiso desaparecerla de su vista con un chasquido de dedos, pero como eso era imposible, miró a su amigo con furia. Su tono no lo molestó tanto como su confianza en ser mejor que él.
—Sácala de mi vista, no pienso trabajar con una mujer que por creer que es bella hay que soportarle todo. —La mueca que se le dibujó por sonrisa a Pandora, demostró cuanto le disgustó sus palabras.
—Una belleza sin inteligencia es solo decoración. No pretendo que usted o cualquiera me soporte, lo único que deseo es aprender y demostrar que soy tan capaz como cualquiera, incluido usted. —Ignorando al rubio, miró con una sonrisa al hombre de pelo negro que hasta ahora la ha acompañado. —¿Podría seguir mostrándome el lugar? —Vaden con una sonrisa, asintió y le mostró la puerta. Siente como si ya la conociera.
Tristán fue incapaz de dejarla marcharse así nada más, tomándola por el brazo la detuvo, pero él golpe en sus bajos le hizo ver a diablo frente a él. Pandora con mano abierta cubre sus partes lista para apretar si es necesario, trata con patanes como él todo el tiempo. Tristán pasó saliva y alzó la mirada para verla a la cara. Esos ojos brillantes y de apariencia dulce lo miran con altanería y supo que no podía actuar como lo pensó al agarrarla. Ambos atrapados en sus miradas, ignoraron la fiereza de sus corazones.
Pandora fue la primera en reaccionar, soltándose del agarre, se dirigió a la puerta y salió del lugar para poder calmar los latidos de su corazón y los temblores de sus piernas. Buena cosa a hecho ella en retar así a quien será su jefe y compañero.
—Cierra la boca, amigo, así se siente ser puesto en su lugar. —Vaden susurró en cuanto ella salió. —¿Toda una ternura, eh? —Muerto de la risa, salió del laboratorio.
Tristán no salía de su incredulidad, ¿Cómo es que ella se atrevió a hablarle de esa manera? Es una respondona y por ningún motivo trabajará con esa mujer. Maldijo al sentirse duro y descolocado por su estado, gruñó. Ni siquiera se había dado cuenta de cómo lo endureció su contacto.
