Capítulo 54 La liquidación del norte

El silencio en el habitáculo del todoterreno blindado era asfixiante, más pesado que el blindaje de acero que nos rodeaba. La voz electrónica pregrabada seguía resonando en los altavoces, confirmando que el consorcio de la capital tenía el control absoluto de nuestra posición, nuestro motor y nuestr...

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